Atcomunicación

Me voy antes de que me dejes

Me voy antes de que me dejen

El Caso de Laura y Marcos:
La Danza de los Guiones

«Te dejo antes de que tú me dejes»

1. El Guion de Vida de Laura: La Guardiana que abandona para no ser abandonada

A. Decisión temprana (La herida original)

En algún momento de su infancia, probablemente entre los 4 y 7 años, Laura tomó una decisión crucial para sobrevivir emocionalmente:

«No puedo confiar en que los demás se queden. El amor duele. Si me voy yo primero, nadie podrá hacerme daño.»

Esta decisión no fue consciente ni caprichosa. Fue la mejor estrategia que su Niño encontró para protegerse en un entorno donde el amor era inconsistente, condicional o amenazaba con desaparecer.

B. Escena Arcaica (Hipótesis Clínica)

Imaginemos una posible escena infantil que pudo generar esta decisión:

Laura tiene 5 años. Su padre o madre es emocionalmente impredecible. A veces está presente, cariñoso y atento; otras veces, sin previo aviso, desaparece emocional o físicamente (por trabajo, depresión, conflictos de pareja). La pequeña Laura aprende que el amor duele porque nunca sabes cuándo va a desaparecer.

Un día especialmente doloroso, después de esperar todo el fin de semana a que su padre cumpliera una promesa incumplida, Laura llora en su habitación. En ese momento, algo dentro de ella decide: «Ya no voy a esperar más. No voy a necesitarlos. Me protegeré yo sola. Nadie me va a hacer llorar así nunca más.» Esta decisión, aunque protectora, se convierte en la semilla de su guion.

C. Mandatos y Atribuciones

Desde el AT, los guiones se construyen con mensajes parentales internalizados:

Mandatos (prohibiciones):

🚫 No confíes
🚫 No sientas necesidad
🚫 No te acerques demasiado
🚫 No seas vulnerable

Atribuciones (mensajes sobre quién es):

📌 Eres demasiado intensa
📌 Eres la fuerte de la familia
📌 Eres independiente

Modelo: Posiblemente una madre o padre que también gestionaba el miedo al abandono mediante el distanciamiento preventivo o la frialdad emocional.

D. Posiciones existenciales a lo largo del ciclo

Fase Loving
(La Ilusión) Oscila entre «Yo no estoy bien – Tú estás bien» (necesito que me llenes) y un intento de «Yo estoy bien (fingido) – Tú estás bien» (pero siempre con la guardia alta).
Fase Hurting
(La Sospecha) Cuando percibe la menor distancia de Marcos, su posición interna cambia a «Yo no estoy bien – Tú estás bien… pero me vas a fallar». Ya hay desconfianza activa.
Fase Breaking
(La Huida) Ejecuta la ruptura desde «Yo estoy bien (porque me protejo) – Tú no estás bien (porque ibas a fallarme)». Es una posición defensiva, no genuina.
Posible Healing
(La Curación) El trabajo terapéutico la llevaría hacia el «Yo estoy bien – Tú estás bien» real, donde puede evaluar a cada persona sin proyectar su historia.

E. Economía de Caricias en Laura

Déficit original: No recibió caricias incondicionales estables. Las caricias que recibía eran condicionales (a su buen comportamiento) o inconsistentes.

Prohibición interna: «No pidas caricias» (porque pedir duele cuando no recibes).

Estilo de intercambio: Da caricias para asegurarse, pero las da con desconfianza. Cuando las necesita, en lugar de pedirlas, las exige mediante demandas encubiertas o las rechaza preventivamente.

Auto-caricias: Muy pobres. Su Padre Nutritivo interno está subdesarrollado. Se regaña a sí misma por necesitar, creando un círculo vicioso.

2. El Guion Complementario de Marcos: El Salvador que necesita ser necesitado

Para que el juego funcione, los guiones deben encajar como piezas de un rompecabezas.

A. Decisión temprana de Marcos

«Valgo cuando soy útil. Si alguien me necesita, tengo un lugar en el mundo. Pero si dependen demasiado de mí, me asfixio y debo escapar.»

B. Escena arcaica (Hipótesis clínica)

Marcos, de niño, pudo haber tenido una figura materna o paterna frágil, deprimida o emocionalmente dependiente. Desde pequeño aprendió que su rol era cuidar, animar, «salvar» a ese progenitor. Recibía caricias y reconocimiento cuando era el «niño fuerte», el «responsable», el «que no da problemas».

Pero también aprendió que las necesidades de los demás son un pozo sin fondo. Por más que cuidara, nunca era suficiente para llenar a esa figura parental. Esto generó en él una ambivalencia: necesita ser necesario para sentirse valioso, pero teme quedar atrapado en la demanda del otro.

C. Mandatos y Atribuciones de Marcos

Mandatos:

🚫 No tengas necesidades propias
🚫 No falles a quienes dependen de ti
🚫 No te acerques demasiado
🚫 No muestres debilidad

Atribuciones:

🏷️ Eres tan responsable
🏷️ Siempre podemos contar contigo
🏷️ Eres independiente, no necesitas a nadie

Modelo: Un progenitor que gestionaba su propia fragilidad depositando en Marcos el rol de cuidador, o un progenitor que también huía de la intimidad profunda.

D. Posiciones Existenciales de Marcos

Fase Loving (El Salvador) «Yo estoy bien (porque ayudo) – Tú no estás bien (porque me necesitas)». Esta posición le permite sentirse valioso pero superior.
Fase Hurting (El Atrapado) Cuando la demanda aumenta, oscila a «Yo no estoy bien (me siento ahogado) – Tú estás bien (demasiado presente)». Su necesidad de espacio se vuelve urgente.
Fase Breaking (El Fugitivo) Ejecuta su huida o acepta la ruptura desde «Yo estoy bien (libre otra vez) – Tú no estás bien (porque me asfixiabas)». Es una pseudo-libertad.
Posible Healing El trabajo sobre su guion le permitiría llegar a «Yo estoy bien – Tú estás bien», donde puede estar cerca sin sentirse atrapado y puede tener necesidades propias sin culpa.

E. Economía de caricias en Marcos

Estilo de intercambio: Da caricias a través de la ayuda y el soporte. Es generoso en ese rol. Pero no sabe recibir caricias por ser él mismo, solo por lo que hace.

Prohibición: «No aceptes caricias si no las has ganado ayudando».

Auto-caricias: Su Padre Nutritivo también es débil consigo mismo. Se cuida huyendo, no cuidándose en la relación.

El dilema: Cuando Laura se distancia preventivamente, Marcos se queda sin su fuente de validación (ser necesario). Puede sentirse confundido, rechazado o inútil.

3. El Baile de los Guiones: la coreografía completa

Fase 1: El encuentro (La ilusión de complementariedad)

Laura y Marcos se conocen. Ella proyecta una imagen de independencia (su coraza protectora) y él proyecta seguridad y disponibilidad. Lo que cada uno ve en el otro: Laura ve en Marcos a alguien estable que podría ser diferente (su Niño quiere creer). Marcos ve en Laura a alguien que parece no necesitarle demasiado (su Salvador puede dosificar la ayuda). Transacciones iniciales: Parecen Adulto-Adulto, pero por debajo: Laura (Niño protegido): «Quizás contigo pueda bajar la guardia». Marcos (Padre Nutritivo): «Puedo cuidarte sin que sea una carga».

Fase 2: La intimidad activa el Guion

A medida que la relación avanza, Laura empieza a necesitar más. Su Niño, que anhela seguridad, comienza a mostrar más vulnerabilidad. Para ella, esto es peligroso. Laura (Niño temeroso): «Te necesito… pero eso me asusta. ¿Hasta cuándo vas a quedarte?» Su mecanismo: empieza a hipervigilar. Cualquier mínima distancia de Marcos activa su alarma. Marcos, por su parte, percibe la necesidad creciente: inicialmente responde (Salvador activado): «Estoy aquí, tranquila». Pero su propio guion se tensa: «Empieza a necesitarme mucho… esto puede volverse un pozo sin fondo».

Fase 3: El baile de la distancia

Cuando Marcos, por su propio guion, necesita espacio: él se retira ligeramente (una tarde con amigos, menos mensajes). Para él es autocuidado; para Laura, es la confirmación de su miedo. Laura ahora enfrenta su dilema guional: su Niño grita: «Acércate, necesito que me asegures que no te vas». Su estrategia de protección (la decisión temprana) responde: «¡Alto! No te acerques, que duele. Vete tú primero». Entonces Laura hace algo paradójico: en lugar de pedir cercanía, se distancia más que él. Se muestra fría, ocupada, independiente. Envía mensajes como: «Tranquilo, si estás ocupado, yo también tengo planes», «No pasa nada, no necesito que estés siempre» (dicho con un tono que implica que sí pasa).

Invitación transaccional de Laura a Marcos: Mensaje social: «Estoy bien, soy independiente». Mensaje psicológico: «Lucha por mí, demuestra que no te vas a ir, atraviésame esa puerta que estoy cerrando con llave».

Fase 4: El punto de no retorno

Marcos recibe el mensaje contradictorio. Su guion responde: su Salvador se activa momentáneamente: «Quizás debería acercarme, parece molesta». Pero su miedo a la demanda (su propio guion) responde más fuerte: «Me está pidiendo algo sin decirlo. Esto es una trampa. Si me acerco, luego me exigirá más. Mejor respeto su distancia.» Cuando Marcos no «salta» a rescatar la situación, Laura obtiene su confirmación: «¿Lo ves? Sabía que no iba a luchar. Sabía que no le importaba lo suficiente. No puedo confiar.» Ahora Laura ejecuta su huida definitiva: rompe la relación con argumentos como: «No estamos en la misma sintonía», «Necesito a alguien más presente», «Tú no puedes darme lo que necesito».

Triángulo Dramático en este momento: Laura ha rotado de Víctima (su miedo al abandono) a Perseguidora («Tú no vales, por eso te dejo»). Marcos puede quedar en Víctima (sorprendido y herido: «Pero si yo solo necesitaba espacio») o en Salvador frustrado («Quería ayudarla pero no me dejó»).

4. Los Beneficios Psicológicos (El Pago del Juego)

Para Laura:

Tipo de BeneficioDescripción
Interno (Confirmación del guion)«Queda demostrado que no se puede confiar en nadie. Hice bien en protegerme. Si no lo hubiera dejado yo, él me habría dejado a mí.» Su decisión infantil se refuerza.
Externo (Caricias)Recibe validación de amistades: «Eres muy fuerte, no te merecía», «Hiciste bien en no aguantar». Esto refuerza su identidad de «independiente que no necesita a nadie».
Existencial (Evitación)Evita la vulnerabilidad real. No tuvo que exponerse al dolor del abandono explícito. Mantiene la ilusión de control sobre su vida afectiva.

Para Marcos:

Tipo de BeneficioDescripción
Interno«Queda demostrado que las relaciones son una trampa. Por más que intentes ayudar, al final te echan la culpa. Mejor estoy solo.» Su decisión de no confiar plenamente se valida.
ExternoPuede recibir: «Ella era demasiado intensa», «No era para tanto, tuviste paciencia». O si se siente víctima: «Pobre, lo dejaron sin explicación».
ExistencialEvita enfrentar su miedo a la intimidad genuina y su dificultad para estar cerca sin huir. La culpa es de ella, no de su patrón.

5. La Redecisión: El camino de sanación para cada uno

Para Laura:

Descontaminar el Adulto: Reconocer que su hipervigilancia y su huida son respuestas del pasado, no evaluaciones del presente.

Revisitar la escena infantil: Conectar con la niña que decidió no necesitar para no sufrir, y darle un nuevo mensaje: «Ya no estás sola. Puedes necesitar sin que te destruyan. No todas las personas son como las de entonces.»

Redecisión: Cambiar «Me iré antes de que me dejen» por «Puedo arriesgarme a necesitar. Si me fallan, dolerá, pero sobreviviré y me cuidaré».

Desarrollar el Padre Nutritivo: Aprender a darse caricias incondicionales. Ser su propia base segura antes de buscar una externa.

Para Marcos:

Descontaminar el Adulto: Distinguir entre una pareja con necesidades normales y una figura parental con demandas insaciables.

Revisitar la escena infantil: Conectar con el niño que tuvo que ser adulto demasiado pronto, y darle permiso para tener necesidades propias.

Redecisión: Cambiar «Vale quien ayuda» por «Valgo por ser quien soy, no solo por lo que doy». Y cambiar «Si me necesitan, me atraparán» por «Puedo estar cerca sin perderme a mí mismo».

Desarrollar el Padre Nutritivo: Aprender a cuidarse sin huir, y a recibir caricias sin tener que ganarlas.

6. Síntesis: La danza de los dos miedos

En el fondo, esta historia no trata de dos personas que no se quieren. Trata de dos miedos que bailan juntos:

  • El miedo de Laura: al abandono, disfrazado de independencia y huida preventiva.
  • El miedo de Marcos: a la fusión y la pérdida de sí mismo, disfrazado de necesidad de espacio.

Ambos se buscan, se atraen, se activan mutuamente y, finalmente, se confirman el uno al otro que el mundo es como ellos temían.

✨ La paradoja más profunda es esta:

Laura necesita que Marcos «luche» por ella para sentirse segura, pero cuando él no lo hace (por su propio miedo), ella confirma que debe huir. Marcos necesita sentirse necesario, pero cuando Laura se vuelve demasiado necesitada (o demasiado distante), él confirma que debe escapar.

La sanación no vendrá de encontrar a la persona que finalmente «baile bien» esta coreografía, sino de que cada uno, por separado, aprenda a bailar una música nueva.

 

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