Las 10 Reglas de Claude Steiner
Hacia una crianza basada en la Autonomía y el Análisis Transaccional
Steiner entiende que la autonomía en adultos sana y libres de guiones rígidos se basa en permitir al niño construir su propio sentido de sí mismo (su Adulto funcional) y no en imponerle expectativas o decisiones que él no ha elegido conscientemente. La autonomía implica que el niño pueda decidir con base en información apropiada y sin presiones coercitivas, y que aprenda tanto límites como libertad de elección. Estas reglas son una brújula ética para evitar los Juegos Psicológicos aprendidos en la infancia. Su objetivo es proteger la tríada de la salud emocional:
👁️ Conciencia
🌱 Espontaneidad
1. No tengas un hijo al que no puedas extender una garantía de 18 años de apoyo y protección.
Declaración de compromiso incondicional. No es solo sustento, es seguridad psicológica para construir la confianza básica en el mundo.
Priorizar la estabilidad sin usar el afecto como moneda de cambio o chantaje.
2. Proporciona al niño libertad para ejercer plenamente las facultades de intimidad, conciencia y espontaneidad
El padre es guardián, no carcelero. Se debe permitir que el mundo interior (Intimidad), el juicio moral (Conciencia) y el juego auténtico (Espontaneidad) florezcan.
Respetar sus pensamientos privados y permitir elecciones dentro de límites seguros.
3. La intimidad es derrotada a través de la economía de caricias. La “Economía de Caricias” vs Intimidad
Concepto AT: Una caricia es cualquier unidad de reconocimiento. La economía de caricias es el control del afecto: “Te quiero si haces lo que yo espero”.
Ejemplo destructivo: “Si te portas bien, mamá estará contenta”. Enseña que el amor se compra, destruyendo la autenticidad.
4. La conciencia es derrotada a través de los descuentos. Evitar los “Descuentos”
El descuento es minimizar el valor del otro. Gritar o ignorar sentimientos erosiona la autoestima y la autopercepción.
Validar emociones aunque no se esté de acuerdo con la conducta.
5. Nunca mientas a tus hijos, nunca, ni por omisión ni por comisión. Honestidad total
La mentira rompe la confianza y valida la manipulación como herramienta de vida.
Decir la verdad de forma adecuada a la edad. No ocultar realidades bajo falsos pretextos.
6. La espontaneidad es derrotada por reglas arbitrarias que se aplican al uso del cuerpo. Respeto por el cuerpo y la espontaneidad
Steiner critica las reglas que restringen sin sentido las expresiones corporales naturales del niño, pues bloquean su espontaneidad y creatividad. Las reglas corporales arbitrarias (sentarse rígido, no hacer ruido) generan vergüenza y bloquean la alegría natural.
Límites por seguridad y salud, no por control estético o social innecesario.
7. No Rescatar para luego Perseguir
Dinámica: Es el ciclo de ayudar al niño (Rescate) para luego culparlo por haber necesitado esa ayuda (Persecución).
Si decides ayudar, hazlo sin facturas emocionales posteriores. La ayuda condicional genera confusión y culpa crónica.
8. No enseñes a los niños competencia. Fomentar el deseo, no la competencia
Steiner advierte contra una crianza obsesionada con la competitividad externa; enseñar colaboración y autodesarrollo genera mayor autonomía emocional. El objetivo es el placer de aprender (motivación intrínseca), no la habilidad técnica para complacer a terceros.
Enfocarse en la satisfacción de la autonomía (“¡mira lo que puedes hacer!”) más que en la perfección del resultado.
9. No permitas que tus hijos te opriman
Permitir que un niño controle las decisiones importantes sin límites claros puede crear patrones de dominación que dañan tanto al niño como a la dinámica familiar. El respeto es mutuo. Ceder a chantajes enseña al niño que la opresión es un método válido para obtener deseos.
Establecer límites firmes y amorosos. Ser un guía seguro, no un subordinado.
10. Confía en la naturaleza humana y cree en tus hijos
“Los seres humanos tienden al crecimiento y a la autonomía por naturaleza.”
No somos escultores de nuestros hijos; somos los jardineros que nutren su potencial ya existente.
La obra de Steiner nos invita a una crianza consciente, alejándonos del control para abrazar la libertad como herramienta de integridad y felicidad.

